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martes, 22 de diciembre de 2009

Acabo de leer el artículo que publica El Espectador titulado: «Educación, estadística y democracia» y sobre lo cual, mi amigo Daniel Díaz, ya había escrito en su blog bajo el título: «Enseñar cálculo con base en probabilidad y otras cositas». Al respecto, comparto totalmente la posición tanto de Daniel como de Javier Moreno. La verdad, nunca se me había ocurrido pensar que a los estudiantes se les debería enseñar estadística y probabilidad junto con la enseñanza de las matemáticas, y en este momento, se me hace ¡tan obvio!.

Por ahí dicen que «el vivo vive del bobo y el bobo de papá y mamá» y, desafortunádamente, es cierto en muchos casos. Esto se tan cierto en el manejo de la información «estadística» que manejan los medios de comunicación. Pero, ¿qué es mucho en términos estadísiticos?. Este tipo de cuestiones de no poca monta son las que deberíamos conocer porque el lenguaje juega un papel muy importante a la hora de interpretar la realidad.

Yo soy uno de los que piensa que: «una cosa son los hechos y/o resultados y otra, la interpretación que se hace de éstos». Por ejemplo, me acuerdo mucho cuando se hizo el descubrimiento el mapa del genoma humano. Algunos dijeron que con tal acontecimiento se había comprobado la teoría de la evolución. Sin embargo, escuché la opinión de un genetista que afirmaba que con tal acontecimiento apenas se habían descubierto todas las fichas del ajedrez pero faltaba descubrir las reglas del juego, es decir, cómo se jugaba. Por eso me gusta la fenomenología. Nos permite acercarnos a los hechos tratando de evitar al máximo sesgos, juicios y prejuicios previos o actuales.

Lo que pretendo decir no es que haya que evitar hacer interpretaciones. De hecho, ¡las necesitamos!. Lo que me parece importante es poder distinguir los límites entre lo uno y lo otro.

Como bien expresa el artículo de El Espectador, «La estadística es actualmente el lenguaje universal para argumentar y sustentar posiciones. En estadísticas basamos nuestras decisiones económicas, políticas y a veces hasta judiciales (en ellas se sustentan los análisis forenses)». Yo añadiría que también en la estadística basamos nuestra decisión y posición religiosa cualquiera que esta sea. Incluso para no tener alguna. Ya sea para creer que todo esto fue producto del azar o para creer en la existencia de un diseño inteligente.

martes, 7 de julio de 2009

¡Rompiendo el silencio!

¿Cómo quedarse cayado ante la muerte de alguien como Michael Jackson?. Su muerte ha causado tanto impacto como su vida misma. Fue, es y será objeto de muchos comentarios tanto positivos como negativos. "Dicen que no hay muerto malo" y, en esta época se rinde un gran homenaje a este hombre que a pesar de sus escándalos es un gran ícono de la historia musical. Quizás lo que me inspiró a escribir esta entrada no fue tanto su muerte pues de hecho sucedió hace varios días sino el siguiente video que vi en Youtube. Me gustaría que mis lectores lo vieran primero antes de contarles qué me impactó de él.

http://www.youtube.com/watch?v=R3XqTDgX4Us

¿Quién creyera que ese: "Nos vemos en julio" al que se refería Jackson no fuera en vida sino en muerte?.

Nuestra vida es efímera. Nadie puede asegurar nada pues el único que es omnisciente es Dios. Lo que sí podemos es aprovechar y disfrutar cada segundo vivido porque hoy anochecemos pero quien sabe si mañana amanecemos.


Mi propósito no es llevarlos a la melancolía. Simplemente quise aprovechar la anterior reflexión que me generó el video y compartirla con ustedes independientemente de la opinión a favor o en contra que tengan de Michael Jackson. No pretendo endiosarlo pero tampoco creo que es adecuado perder de vista el papel que jugó en la historia humana.


¡Michael Jackson... hiciste que rompiera mi silencio!

sábado, 8 de marzo de 2008

¿Neuroteología?

(Imágen tomada del artículo: «God & the Brain: How We´re wired for spirituality» de la revista «Newsweek» de Mayo 7 de 2001 )

«Si el cerebro humano fuera tan sencillo que lo pudiéramos entender, entonces nosotros seríamos tan simples que no lo podríamos comprender». (E. Pugh. Citado por Rosselli, 1997)

«La ontogenia recapitula la filogenia» (Hoeckel. Citado por Rosselli, 1997)

En los multiples intentos por relacionar la teología con la ciencia se realizan diversas propuestas no necesariamente válidas en todos los casos. Una nueva disciplina denominada por algunos como «Neuroteología» ha querido imponerse. ¿será ésta una disciplina válida?

Los científicos en aras de explicar todo lo que ocurre en el ser humano y en el cosmos han intentado responder a la pregunta ¿Está Dios en nuestra cabeza?. Se han buscado durante mucho tiempo las bases biológicas de la espiritualidad. Muchas experiencias han sido estudiadas desde experiencias de muerte hasta experiencias místicas:

- Sensaciones de iluminación
- Separación con el mundo físico
- Sentido del yo Vs. la trascendencia
- Sensación de eternidad

A pesar de encontrarse zonas cerebrales que se activan o cesan su actividad durante estas manifestaciones continúa presente la pregunta: ¿Es una experencia meramente cerebral?. En dichas experiencias se identifican zonas que están asociadas con funciones psicológicas y fisiológicas específicas que se dan en todos los seres humanos y que hacen parte de las conductas catalogadas como “normales”.

Las siguientes, son algunas descripciones y explicaciones que se han dado a dichos fenómenos religiosos desde la mirada de las neurociencias:

- Existe un bloqueo de la amígdala de la señal de prevención del ambiente para identificar situaciones peligrosas para el individuo (se suprime la percepción de peligro).

- Baja en la actividad del lóbulo parietal que orienta en el espacio y que marca diferencia entre el sí mismo y el mundo y por esta razón se tiene sensaciones de perder el límite con el espacio.

- Desconexión de circuitos del lóbulo frontal y temporal que marca el tiempo y genera la conciencia de sí mismo lo cual ocasiona sentimientos de atemporalidad.

- Como el lóbulo temporal está asociado con el habla se asocia una confusión entre escuchar la propia voz y la voz externa (Dios)

En estas investigaciones se han logrado provocar experiencias que alteren la percepción del tiempo y espacio por parte de los individuos. A continuación, un reporte de dichas experiencias:

«Hay una sensación de energía centrada en mi… saliendo hacia el espacio infinito y regresando… tenía mi mente relajada y experimentaba un sentimiento de amor. Tuve un profundo sentido de soltar los limites a mi alrededor y una conexión con algún tipo de energía y estado de ser que tenía la cualidad de claridad, transparencia y gozo. Tuve una sensación de estar conectado con el todo, reconociendo que nunca hubo una real separación del todo». (Descripción del doctor M.Baime sobre la meditación budista)

Al respecto, es importante aclarar que No es sorprendente que las experiencias religiosas se reflejen en la actividad cerebral. Todo lo que experimentamos deja rastro en el cerebro. La polémica sigue abierta puesto que el hecho de que se identifique una actividad cerebral y hasta pueda lograrse replicar no quiere decir necesariamente que ya se tenga la absoluta comprensión de dichos fenómenos.

Las siguientes, son algunas consideraciones personales que considero que son importantes tener claras sobre estos temas:

1. Es importante recordar en este análisis la conclusión de la filosofía de la religión: «El hombre es religioso por naturaleza». Por mucho tiempo, sobre todo con el positivismo, psiquiatras, psicólogos, neurologos y demás científicos intentaron negar lo religioso pero ahora, se ha reconocido como un fenómeno cuya ocurrencia no se puede negar aunque los esfuerzos se hayan desplazado a explicar sus causas desde razones naturalistas y darwnistas.

2. Estos resultados no son suficientes para concluir si la mente crea a Dios o si la mente fue creada por Dios. (Creación o percepción). El hecho de identificar zonas cerebrales implicadas en las experiencias espirituales no necesariamente quiere decir que las experiencias sean un producto meramente cerebral. Con solamente esta información no se puede concluir si la mente crea las experiencias misticas o si las experiencias misticas se reflejan en procesos cerebrales.

3. El hecho de que la mente imagine cosas no quiere decir que éstas no puedan existir independientes de ésta (aunque claro, tampoco afirman su existencia necesariamente [1]. Podemos imaginarnos una mesa sin la presencia de ésta lo cual no quiere decir que por lograr este tipo de experiencias no puedan existir mesas fisicas fuera de la mente.

4. Experiencia religiosa no es lo mismo que espiritualidad. Existen aspectos de la religión que pueden ser observables o definibles en cuanto tienen manifestaciones en el alma (espíritu, alma y cuerpo) Por ejemplo, El concepto de Dios, pensamientos y sentimientos al respecto) pero hay otras, por el contrario, que escapan a cualquier intento de medir, cuantificar y manipular (el mismo Dios como sujeto) [2].

5. Lo máximo que la ciencia establece son correlaciones entre experiencias o fenómenos religiosos y actividad cerebral pero no relaciones causales. (Sólo descripciones fenomenológicas). Nunca se puede confundir correlación con causalidad. El que dos variables estén relacionadas entre sí no necesariamente indica que una sea la causa de la otra.

A modo de conclusión sobre este tema convendría recordar la siguiente frase pronunciada por La Bruñere:

«La imposibilidad de demostrar la no existencia de Dios es la mejor prueba de su existencia»

NOTAS:

[1] De igual manera, podemos imaginarnos un seres como por ejemplo hobbits o elfos y aunque logremos recrear una imagen mental de ellos, tampoco implica que éstos existan en realidad. A este tipo de argumentos se le ha llamado en ciencia: “argumento de ignorancia” ya que representa una falacia lógica. Sin embargo no está de más tenerlo en cuenta en estos análisis pues los análisis en el campo teológico no solamente debe incluir análisis científicos sino también argumentativos.

[2] Tampoco se debe desconocer que así como lo espiritual no necesariamente es sujeto de medición, también es cierto que no todo lo que escape de una medición científica sea necesariamente espiritual.

REFERENCIAS:

Roselli, D.A. (1997) Neuro: Introducción a las neurociencias. Bogotá: Ceja.

Marzo 9 de 2008

Buscando alguna información adicional sobre este tema me encontré con un artículo del Dr. Antonio Cruz quien es un científico muy reconocido. Aquellos interesados en profundizar más en este tema pueden consultar su escrito llamado «Neuroteología y el gen de Dios».

domingo, 24 de febrero de 2008

«THE SECRET» ¿Es un secreto que apenas se descubre?

«The secret» o «El secreto» es un libro que se está vendiendo alrededor del mundo y estoy seguro que alcanzará muy pronto la calificación de «Best seller» por alguna revista famosa.

Yo mismo tuve la oportunidad de ver el video antes de que el libro se empezara a vender en las librerías colombianas y en los semáforos de forma «pirata». La verdad, no pensé que pronto fuera a tener la acogida que tuvo pero, como ustedes saben, los fenómenos sociales muchas veces son impredecibles. De hecho, ya hay conferencias y capacitaciones sobre el tema al que asisten, incluso, personas de alto nivel científico y/o académico.

A mi modo de ver, «The secret» no es algo nuevo ni secreto. Es una remasterización (en palabras del Dr. Darío Silva-Silva) de un viejo producto. Así como hoy en día se vende como novedosa música que fue compuesta hace varios años bajo la presentación «novedosa» con un género musical actual, así mismo, «The secret» es el producto de una nueva presentación de un mensaje que ni es nuevo ni ha sido secreto. ¡Eso sí, tiene un título muy sugestivo y de muy buenos efectos de mercadeo!.

Pero, ¿Qué es «El secreto»?. No es otra cosa diferente que la misma filosofía de la Actitud mental positiva del estilo de obras famosas como «El vendedor más grande del mundo» de Og Mandino u obras similares aunque, claro está, son versiones «mejoradas, corregidas y ampliadas».

Siempre me ha llamado la atención como a este tipo de convocatorias asiste no sólo un número alto de personas sino también de todos los niveles socioculturales. La gente anda necesitada de nuevas novelerías como en los tiempos de Pablo de Tarso:

«Algunos filósofos epicúreos y estoicos entablaron conversación con él. […]Entonces se lo llevaron a una reunión del Areópago. —¿Se puede saber qué nueva enseñanza es esta que usted presenta? —le preguntaron—. Porque nos viene usted con ideas que nos suenan extrañas, y queremos saber qué significan. Es que todos los atenienses y los extranjeros que vivían allí se pasaban el tiempo sin hacer otra cosa más que escuchar y comentar las últimas novedades». Hechos 17:19-21

La filosofía de la religión ha concluido, por mucho tiempo, que «el hombre es religioso por naturaleza». En otras palabras, hoy en día no se discute si el hombre es religioso o no sino más bien religioso a qué o a quién. De esta manera, una persona puede dirigir su religiosidad a un sistema religioso propiamente dicho, a un autor o corriente de pensamiento, a una persona, a un equipo de fútbol, a su trabajo, entre otros. Si se dan cuenta, hay algo o alguien que demanda en uno toda la mente y emociones. No en vano tanto judíos como cristianos tenemos claro como es nuestro amor por el Señor:

«“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”». Lucas 10:27a; Deuteronomio 6:5

¿Qué esta ocupando en tu vida todo tu corazón, tu ser, fuerzas y mente? La respuesta a esa pregunta es tu dios (con minúscula).

Se estarán preguntando: ¿qué tiene que ver todo esto con «El secreto»?

«El secreto» se basa en una confianza absoluta en sí mismo, en la mente humana para hacer uso de la llamada «Ley de la atracción». Que concepto tan refinado para viejas ideas como: «pídelo y recíbelo», «Todo lo que quieras lo conseguirás», «tu eres un dios», «¡eres Dios!», etc. Todas ellas se deriban de la afirmación más vieja de todas: «se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal» Génesis 3:5.

Neil Anderson (expresidente del departamento de Teología Práctica en la Escuela de Teología Talbot de la Universidad de Biola) ha dicho una frase muy sabia y totalmente cierta:

«Si es nuevo no es verdad y si es verdad no es nuevo».

Aquellos conocedores de estos temas sabrán que estas ideas no son del siglo XXI y que sus raíces vienen de grandes pensadores como René Descartes, Jean-Jacques Rousseau, Auguste Comte, Charles Darwin, Sigmund Freud, entre otros. Lo anterior, sin mencionar que incluso en la Biblia existe un sinnumero de referencias de este tipo de pensamiento.

Antonio Cruz (1997) describe los planteamientos de los autores mencionados anteriormente de forma seria y profunda. Señala que a partir de sus postulados se crearon una serie de mitos sociales que permanecen aún en la llamada «posmodernidad». Antes de incluir algunas citas de estos autores, quiero aclarar que una cosa son los planteamientos que hace el autor original y otra, muy diferente, es la aplicación o interpretación posterior que se hace de ellos. Es decir, no necesariamente estos autores, si estuvieran vivos hoy en día, estarían de acuerdo con lo que sobre ellos se ha dicho.

A continuación, incluyo algunas citas escritas por los propios autores y que son presentadas por Cruz (1997):

El mito de la razón o de la mente humana como fuente de toda verdad (René Descartes 1596-1650)

«¿No habrá algún Dios o alguna otra potencia que ponga estos pensamientos en mi espíritu? No es necesario; pues quizá soy yo capaz de producirlos por mí mismo.» [DESCARTES, Meditaciones metafísicas. (1997: 134. Citado por Cruz, 2001)]

«Pues, en último término,… no debemos dejarnos persuadir nunca sino por la evidencia de la razón.» [DESCARTES, Discurso del método, (1997: 73. Citado por Cruz, 2001)]

El mito de la sociedad culpable o de que el hombre es bueno por naturaleza (Jean-Jacques Rousseau 1712-1778)

«¡Oh, señor, si alguna vez hubiera podido escribir la cuarta parte de lo que vi y sentí bajo aquel árbol,… con qué sencillez habría demostrado que el hombre es naturalmente bueno y que sólo por las instituciones se vuelven malvados los hombres.» [ROUSSEAU, Cartas a Malesherbes, (1998: 11. Citado por Cruz, 2001)]

El mito de los tres estados de la humanidad o de que el hombre moderno ya no necesita a Dios (Auguste Comte 1798-1857)

«Según esta doctrina fundamental, todas nuestras especulaciones, cualesquiera, están sujetas inevitablemente, sea en el individuo, sea en la especie, a pasar sucesivamente por tres estados teóricos distintos, que las denominaciones habituales de teológico, metafísico y positivo podrán calificar aquí suficientemente, para aquellos, al menos, que hayan comprendido bien su verdadero sentido general. Aunque, desde luego, indispensable en otros aspectos, el primer estado debe considerarse siempre, desde ahora, como provisional y preparatorio; el segundo, que no constituye en realidad más que una modificación disolvente de aquél, no supone nunca más que un simple destino transitorio, a fin de conducir gradualmente al tercero; en éste, el único plenamente normal, es en el que consiste, en todos los géneros, el régimen definitivo de la razón humana.» [COMTE, Discurso sobre el espíritu positivo, (1997: 17. Citado por Cruz, 2001)]

El mito del evolucionismo o de que el hombre ha evolucionado a partir de los animales (Charles Darwin 1809-1882)

«Así pues, el objeto más excelso que somos capaces de concebir, es decir, la producción de los animales superiores, resulta directamente de la guerra de la naturaleza, del hambre y de la muerte. Hay grandeza en esta concepción de que la vida, con sus diferentes facultades, fue originalmente alentada por el Creador en unas cuantas formas o en una sola, y que, mientras este planeta ha ido girando según la constante ley de la gravitación, se ha desarrollado y se están desarrollando, a partir de un comienzo tan sencillo, infinidad de formas cada vez más bellas y maravillosas.» [DARWIN, El origen de las especies, (1980: 479. Citado por Cruz, 2001)]

El mito de Edipo o de la religión que surgió del sentimiento de culpabilidad (Sigmund Freud 1856-1939)

«Agregando a esto la hipótesis de Darwin de que los hombres vivían primitivamente en hordas, cada una de las cuales se hallaban bajo el dominio de un único macho, fuerte, violento y celos, llegué a la hipótesis, o mejor dicho a la visión del siguiente proceso. El padre de la horda primitiva habría monopolizado despóticamente a todas las mujeres, expulsando o matando a sus hijos, peligrosos como rivales. Pero un día se reunieron estos hijos, asesinaron al padre, que había sido su enemigo, pero también su ideal, y comiéronse el cadáver. Después de este hecho no pudieron, sin embargo, apoderarse de su herencia, pues surgió entre ellos la rivalidad. Bajo la influencia de este fracaso y del remordimiento, aprendieron a soportarse unos a toros, uniéndose en un clan fraternal, regido por los principios del totemismo, que tendían a excluir la repetición del crimen, y renunciaron todos a la posesión de las mujeres, motivo del asesinato del padre. De este modo surgió la exogamia, íntimamente enlazada con el totemismo. La comida totémica sería la fiesta conmemorativa del monstruoso asesinato, del cual procedería la conciencia humana de la culpabilidad (pecado original), punto de partida de la organización social, la religión y la restricción moral. […] Esta teoría de la religión arroja viva luz sobre el fundamento psicológico del cristianismo, en el cual perdura sin disfraz alguno la ceremonia de la comida totémica en el sacramento de la comunión.» [FREUD, Autobiografía, (1970: 95 Citado por Cruz, 2001)]

Para no alargar más mi opinión sobre el fenómeno de «El secreto», mencionaré algunas consideraciones finales sobre «El secreto»:

- No es más que la vieja «Actitud mental positiva».

- Su problema no es la fe en sí misma sino el objeto de ésta: la mente humana

- El poder de la mente se apoya en ideas panteístas.

- Su promoción y adopción sigue las mismas características de un sistema religioso. Aún cuando se presente como una forma más de pensar y actuar no deja, por eso, de requerir fe. Eso sí, fe en sí mismo.

- Excluye la soberanía de Dios en cuanto hay cosas que por más que deseemos no conseguiremos por las limitaciones que el mismo Dios puede ponernos. Nosotros no podemos ser dioses por más que lo queramos o queramos creerlo.

- Seguramente será integrado a la llamada «Psicología Transpersonal» que no es ciencia. Leahey (1998) la presenta como la “cuarta fuerza” en psicología: «Esta fuerza va más allá del humanismo proyectándose hacia una psicología más trascendental y cósmica». Este tipo de esfuerzos dentro de la comunidad científica son catalogados de “pseudociencia”.

- Sus planteamientos están apoyadas en metodología pseudocientíficas al tipo de las que utilizaron aquellos que defendieron la «Ciencia Creacionista». Cosa diferente, valga la pena hacer la aclaración, es la metodología científica que sí postula la Teoría científica del Diseño Inteligente. Como se que este es un punto de amplio debate actual, sólo le preguntaré a mis lectores, antes de que tomen partido, ¿Han leído las fuentes primarias de la Teoría del Diseño Inteligente?. De no ser así, los invito a hacerlo antes de tomar una posición al respecto. Para esto, pueden consultar a William Dembski (1998, 2005).

El éxito humano no se consigue por medio de la fe en la fe y la buena voluntad. El éxito depende del objeto de la fe. No basta con creer; es necesario creer en Él (Jesús):

«Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? —respondió Jesús—. Te digo con seguridad y verdad que hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto personalmente, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿entonces cómo van a creer si les hablo de las celestiales? Nadie ha subido jamás al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre. “Como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así también tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna”. Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios». Juan 3:10-18

REFERENCIAS:

Dembsky, W.A. (1998) The Design Inference: Eliminating Chance Through Small Probabilities. Cambridge: Cambridge University Press

Dembsky, W.A. (2005) Diseño Inteligente: Un puente entre la ciencia y la teología. Miami: Vida.

Cruz, A. (2001) Sociología una desmitificación: un análisis cristiano del pensamiento sociológico moderno. España: Clie.

Leahey, T. (1998) Historia de la Psicología: Principales corrientes del pensamiento psicológico. Madrid: Prentice Hall.

miércoles, 20 de febrero de 2008

¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? (Quinta parte)

«Es mejor no prometer que prometer y no cumplir» .

A continuación, mi posición pendiente al respecto de la siguiente entrada llamada: “¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? (Cuarta parte).

A mi hermano y a Alexa, ¡gracias por sus aportes!. A mis demás lectores, ¡Gracias por su espera!

Att. Juan Carlos Restrepo.


MI POSTURA PERSONAL AL RESPECTO:

Última actualización: Febrero 21

Anteriormente, mencioné mi aprobación a este tipo de esfuerzos por dar respuestas a fenómenos sociales colombianos que ya no sólo han preocupado, durante mucho tiempo, a la iglesia cristiana general sino que ahora para el estado colombiano representa un problema de salud pública.

No obstante mi aprobación, también quiero expresar algunas opiniones, inconformidades y críticas a este tipo de propuestas aplicando el sabio consejo de «dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios».

Para ser breve (aunque no por eso superficial), presentaré mis opiniones, inconformidades o críticas de forma enumerada:

1. Este tipo de campañas son importantes y necesarias pero NO SON SUFICIENTES. Idealmente los programas no deberían estar enfocados en atención de emergencias ante situaciones extremas sino enfocados en la prevención. En otras palabras, ¿por qué tuvimos que esperar hasta que los índices de embarazos y abortos superara los rangos de normalidad estadística para hacer este tipo de campañas?

2. Aunque la campaña implicó un estudio muy serio y juicioso del contexto social, los intereses y necesidades de los jóvenes, pienso que su producto se enfocó más en la forma que en el fondo. Con lo anterior no estoy diciendo que no haya aportes de fondo pues de hecho los hay: invitación a que los adolescentes sean concientes y responsables de su propia sexualidad, sean concientes de las consecuencias sociales de sus propias acciones, entre otros. Sin embargo, creo que lo de forma (obra de teatro actualista, canción de Reggaeton, participación de artistas famosos, grabación en un vehículo de Transmilenio, etc) es lo que más se recordará que el mismo mensaje.

Sería interesante validar lo que afirmo haciendo una encuesta sencilla a las personas a las que se les presentó la campaña indagando por el objetivo o mensaje de la propuesta. ¿Será que la respuesta de la mayoría sería algo así como: «invita a que los adolescentes seamos concientes y responsables de nuestra propia sexualidad y de las consecuencias sociales que éstas generan en un futuro»?. La verdad, no creo tanta maravilla. Creo que en los jóvenes es difícil trascender del impacto en sus emociones y llegar a un ejercicio de concientización que ayude a cambiar esquemas de pensamiento. Vuelvo y repito para no ser mal interpretado: estoy de acuerdo con los elementos de forma. Con lo que no estoy de acuerdo es que con esto, por sí sólo, se pretenda cambiar el esquema de pensamiento juvenil. Para ellos, fácilmente puede ser un estímulo más que tocó sus emociones y estarán pendientes de un próximo estímulo sin importar si el mensaje es consecuente o no con el anterior. Me explico: fácilmente los mismos jóvenes que estuvieron cantando y brincando ante la presentación de Julio y Farina pueden salir de allí a tener relaciones sexuales (que no necesariamente impliquen penetración) con una pareja conocida o no y ni siquiera ver contradicción alguna entre estos dos hechos. Pareciera que la generación actual simplemente vive por emociones. Su principio de vida fundamental: «¡siento, luego existo!».

3. ¿En qué momento se ofrece la abstinencia como una opción válida aunque no sea estadísticamente significativa en las encuestas?.

¿En dónde quedó este sabio consejo: «No cambies de lugar los linderos antiguos que establecieron tus antepasados»? (Proverbios 22:28)

¿Será que el llamado «sexo seguro» se logrará más eficazmente con enseñarles a los jóvenes a «ser padres y madres responsables»?. ¿Acaso en la adolescencia podemos esperar que los jóvenes sean autónomos y responsables por sí mismos?. ¿Qué puede ser más efectivo contra un embarazo que la no relación sexual?. En este punto, no sobraría decir que la relación sexual no es solamente el acto sexual con penetración sino que incluye todo acto que estimula o exita a la otra persona y a sí mismos. No en vano, otro sabio consejo antiguo dice: «Pero si no pueden dominarse, que se casen, porque es preferible casarse que quemarse de pasión» 1 Corintios 7:9.

Sobre la abstinencia quiero aclarar varias cosas:

3.1 No estoy proponiendo que la presente campaña se reemplace por una que promocione solamente la abstinencia como la única opción válida para frenar las cifras que preocupan al estado colombiano.

3.2 La abstinencia no sólo es una OPCIÓN DE VIDA que tienen las personas de diferentes grupos religiosos sino incluso de personas que no pertenecen ni participan de ningún credo. Personalmente conozco a varios de éstos últimos.

3.3 Al estado colombiano no le corresponde promocionar la abstinencia desde una visión religiosa. Precisamente por la sana SECULARIZACIÓN (separación entre la iglesia y el estado) el estado tiene la obligación de permitir la libertad de creencias y prácticas al respecto sujeto, claro está, a los parámetros que marca la constitución de 1991. Sin embargo, es menester tener claro que aunque promocionar la abstinencia no necesariamente implica que se haga desde una postura religiosa, el NO promocionarla (al tiempo con las otras opciones) sí está excluyendo que los jóvenes conozcan otras formas de pensamiento válidas.

3.4 Respeto a quienes no están de acuerdo con la abstinencia y no la consideran una opción válida en sus vidas personales. Me opongo, por el contrario, a quienes ridiculizan esta opción o la descalifican con afirmaciones como las siguientes:

«A través del tiempo, según la cultura y la sociedad, se han establecido comportamientos considerados como “correctos” (relaciones heterosexuales , coito vaginal) y otros “incorrectos” o prohibidos (masturbación, relaciones homosexuales, etc.). Estas calificaciones han pretendido controlar la vivencia de la sexualidad y no son, en forma alguna, verdades absolutas» (Profamilia, 2006).

Para concluir temporalmente este asunto, quiero expresar mi opinión general en forma sintética: Aplaudo estos esfuerzos y la calidad de los mismos pero creo que aunque son necesarios no son, de ninguna manera, suficientes ni acertados completamente.

Que tristeza que la iglesia cristiana teniendo todas las herramientas tanto teóricas como prácticas no estemos haciendo lo suficiente y tengamos que dejar que organizaciones como Profamilia tengan que liderar la «Educación Sexual» de la sociedad. Profamilia es importante y necesaria. ¿Dónde está la propuesta de las iglesias cristianas o de agrupaciones cristianas que se la pasan más ocupadas en eventos al interior de la iglesia que hacia el exterior de la misma?.

«Los evangélicos son recordados más por lo que hicieron que por lo que pensaron. [...] Si se desconoce esta realidad se desfigura el Evangelio y se empobrece la vida cristiana» (Ropero, 1999, Pág. 104 y 107).

«Si la salvación que decimos tener no nos transforma en la totalidad de nuestras responsabilidades personales y sociales, no es la salvación de Dios. La fe sin obras es fe muerta». (Samuel Escobar, 1988, citado por Ropero, 1999, 108)


REFERENCIAS:


Profamilia (2006) Preguntas y respuestas sobre Sexualidad. Bogotá: Talleres de Oscar Coca.

Ropero, A. (1999) Teología Bíblica del avivamiento: Avívanos de nuevo. España: Clie.

domingo, 10 de febrero de 2008

¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? (Cuarta parte)

(La letra de la canción está al final de esta entrada & el detrás de cámaras lo puede ver en el siguiente video)



¿«Será»... SERÁ TODO Y SUFICIENTE?

Este es el video de la canción que acompaña la campaña promocionada por el estado colombiano llamada: «Mi cuerpo es territorio seguro». Dicha campaña no sólo incluye una canción y presentaciones de los cantantes colombianos Julio y Farina sino que también incluye una obra de teatro que lleva el mismo nombre de la campaña.

Me parece una muy buena propuesta para contrarrestar el elevado índice de embarazos de adolescentes entre los 10 y 14 años. Según un video del periódico virtual: «El Tiempo», en 2006 nacieron 545 niños de madres entre los 10 y 14 años (vea el siguiente reportaje complementario).

«Según Hector Zambrano (Secretario de Salud) hace 5 años eran 650 embarazos el año pasado fueron 555. Aunque ha bajado el número aún no es suficiente»

En el video continúa diciendo acerca de los objetivos de la campaña:

«Invita a reflexionar antes de tener relaciones sexuales para que:
Sea en el momento en que quieren, con quien quieren, en las condiciones que lo desean y asuman una maternidad y paternidad responsable».

«Lo que se busca es que los adolescentes tomen decisiones concientes y responsables frente a su sexualidad».

El esfuerzo es admirable no sólo por el propósito en sí mismo sino también por la calidad y excelencia en su planeación, elaboración y ejecución. Sin embargo, me pregunto: ¿«Será»... SERÁ TODO Y SUFICIENTE?

¡No lo creo!.

Esta campaña va muy de la mano de la labor que viene realizando Profamilia y de lo cual les hablé en la entrada anterior que sobre este tema escribí (ir diréctamente a: ¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? [tercera parte]).

Antes de continuar y darles mi opinión al respecto, nuevamente, quise escucharlos a ustedes primero.

Estuve recibiendo sus opiniones e impresiones en la sección de comentarios de esta entrada o en mi correo personal: carl_res@yahoo.com.

En vista de las pocas opiniones recibidas sobre esta entrada, decidí esperar algunos días más para que otras personas tuvieran la oportunidad de leer, ver y opinar antes de presentarles mi opinión. De antemano, disculpas a aquellos que les cuesta esperar y gracias a aquellos que me apoyan en la espera porque entienden la importancia de la discusión en equipo en contraste con los monólogos que, aunque son muy interesantes, no permiten el enriquecimiento del conocimiento del público.

Mi postura personal la puede encontrar en la entrada que lleva por título: «Como lo prometido es deuda...».

A continuación, la letra de la canción del video.

Será que le gusto? (Bis)
Será que me ama? (Bis)
Escucha esto ma

iiiCoRo!!!
Será que le gusto?
me quiere o me ama??
Será que este cuento se resuelve solo en la cama??


El llega y me canta
Ella aparece y me enloquece WOW
Pero el deseo se aguanta
Y la atracción permanece, permanece.

iiiCoRo!!!

Mis amigas dicen que es una salida
Mis amigos dicen que me le mida
Me dicen que así lo atrapo
Dicen que eso es ser un Man guapo OK

iiiCoRo!!!

Papi aquí en esto yo también decido
Siempre, Siempre puedes contar conmigo
OK este cuento no es solo de pasión
A esto hay que meterle mujer la razón
Y cuando pienso en ti, pienso en mí
Escucha muy bien mujer todo lo que decidamos
lo tenemos que hacer bien
Pues contigo estoy, de tu lado no me voy
quiero estar junto a ti porque te gusta como soy
Yo te digo esto y te soy sincero
Todo lo que hagamos pensémoslo primero
porque yo te adoro, porque yo te quiero
juntos tu y yo tenemos el mundo entero

iiiCoRo!!!

Yo te respeto y quiero mi vida
Yo te doy amor pero no a escondidas
Te ofrezco más que mi compañía
Quiero que estemos juntos corazón tu y yo día tras día
Yo soy un pilo mami, yo soy un duro
Yo soy Farina, la nena fina
y apuesto el futuro porque mi cuerpo es territorioseguro

iiiCoRo!!!



lunes, 21 de enero de 2008

¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? (Tercera parte)





El presente artículo es la continuación de la publicación que lleva como título «¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? (Segunda parte)» y que se encuentra inmediatamente después del presente.

Profamilia viene adelantando desde 1990 una investigación llamada «Salud Sexual y Reproductiva en Colombia: Encuesta Nacional de Demografía y Salud ENDS». Las imágenes descriptivas que aparecen al inicio de la presente publicación hacen parte de los resultados presentados por ellos en el año 2005.

¿QUÉ OPINIONES ME GENERAN ESOS RESULTADOS?

1. La familia colombiana ya no es la de antes. Antes la familia y la unión familiar eran valores que encabezaban la lista de valores de los colombianos. En la costa, Santander y la zona cafetera, por citar algunos casos, las familias eran numerosas y, en general, ambos papás vivían juntos proporcionandole a los hijos la oportunidad de tener una figura tanto materna como paterna. Hoy en día, esa oportunidad pasó de ser una generalidad a la excepción.

2. Cada vez más los jóvenes colombianos tienen menos esperanza en el matrimonio y el amor. Las uniones libres van en aumento y la idea de casarse está pasando a ser una concepción “retrógrada”, “anticuada” y “platónica”. Desafortunadamente las encuestas así lo demuestran. Sin embargo, lo anterior no quiere decir que no existan ejemplos de todo lo contrario. Afortunadamente conozco muchos casos tanto de parejas adultas como de recién casados en las que veo que el “matrimonio para toda la vida” no es una quimera sino una posibilidad que se logra con amor, decisión y trabajo constante por ambas partes. ¿Será más bien que el problema está en que queremos las soluciones fáciles, evitar cualquier tipo de compromiso, evitar cualquier esfuerzo o disciplina y vivir más por placer que por principios?

3. La abstinencia, “virginidad” y la decisión por no tener relaciones sexuales antes del matrimonio son opciones que se están dejando de promover. Creo que aunque la decisión de tener relaciones sexuales antes del matrimonio es un asunto personal (no por esto lo estoy validando), creo que la “Educación Sexual”, las campañas y eventos que se hacen hoy en día aún con el apoyo del gobierno están excluyendo estas posibilidades como opciones que también deben conocer y tener a la mano los jóvenes. Con lo anterior no estoy diciendo que ahora las campañas SÓLO deban hablar de la abstinencia y la virginidad pues eso es caer en un REDUCCIONISMO ABSOLUTISTA. Pero me parece que el excluir esta opción o subestimarla e incluso desprestigiarla está generando ese mismo reduccionismo absolutista o sesgo que tanto nos han criticado a quienes optamos por esperar hasta el matrimonio y reservar una “vida sexual activa” con nuestra futura esposa (en el caso de los hombres) o esposo (en el caso de las mujeres).

A continuación cito algunas afirmaciones de la cartilla publicada por PROFAMILIA que lleva por título «Preguntas y Respuestas sobre Sexualidad» en las que me apoyo para hacer las anteriores consideraciones:

«A través del tiempo, según la cultura y la sociedad, se han establecido comportamientos considerados como “correctos” (relaciones heterosexuales , coito vaginal) y otros “incorrectos” o prohibidos (masturbación, relaciones homosexuales, etc.). Estas calificaciones han pretendido controlar la vivencia de la sexualidad y no son, en forma alguna, verdades absolutas».

«Que las mujeres deban ser vírgenes y los hombres no es una idea machista que muchas personas y sociedades han creído, con la que han crecido, se han educado y la han transmitido. Las mujeres, durante siglos en diversas culturas, eran vistas como propiedad privada de los hombres y la actividad sexual era un privilegio que sólo ellos podían disfrutar de manera placentera, pues ellas debían obedecer y cumplir».

«¿Qué es la virginidad? La virginidad es un concepto cultural que está relacionado con que el himen de la mujer permanezca completo, ese hecho se ha entendido como no haber tenido relaciones sexuales genitales. Al ser un concepto construido culturalmente y que ha pasado de generación en generación, para algunas personas puede ser importante y para otras no, de acuerdo con su crianza, educación, creencias, convicción y principios. El significado que cada persona le de a la virginidad puede influenciar la manera como vive la sexualidad. Actualmente el término virginidad ha sido cuestionado y revaluado, ahora se utiliza “inicio de relaciones sexuales”. »

4. La mala aplicación del llamado «libre desarrollo de la personalidad» está mostrando sus frutos. ¿Qué hemos logrado con esa teoría que se veía bonita y coherente en el papel? Veo bares swingers, eventos como el primer Foro sobre Transgenerismo y el primer Encuentro Nacional de los y las Transgeneristas en Colombia: “Cuerpos Transgresores-Cuerpos Transeróticos” que se realizó del 17 al 20 de agosto de 2005 en Bogotá y cuyas campañas se resumían con la sigla LGBT y que fueron apoyados e incluso patrocinados por el gobierno colombiano, la Feria de sexualidad "City & Sex 2006" que se realizó en la zona conocida como “Chapinero” en la ciudad de Bogotá el 12 de octubre de 2006 y que duró varios días, entre otros fenómenos. Y después nos estamos preguntando: ¿Por qué los embarazos entre adolescentes, la transmisión de enfermedades sexuales y la desintegración familiar va en aumento?

¿En qué falló la educación sexual en Colombia?.

Espere próximas publicaciones en donde mencionaré otras variables asociadas a este fracaso.

sábado, 12 de enero de 2008

¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? (Segunda parte)

Me llama mucho la atención la noticia publicada ayer (11 de Enero de 2008) en el periódico El Tiempo por Internet y que lleva como título «Después de los 35 años, algunas mujeres quieren embarazarse como sea».

A continuación algunas citas de este artículo:

«"Estoy dispuesta a conseguirlo como sea", dice ella, dejando entrever que con o sin pareja habrá hijo».

«Este impulso femenino de querer tener un hijo, sin importar cómo ni con quién, llega hasta el consultorio de Juan Carlos Mendoza, ginecólogo y director general de Asociados en Reproducción Humana. "Una o dos mujeres solteras mayores de 35 años, sin pareja, llegan cada dos meses, buscando fertilizarse", dice».

«El ginecólogo reconoce que se tiene como política institucional en su centro de reproducción concienciar a las mujeres de que "es importante, tanto para ellas como para el futuro hijo, tener clara la identidad paterna, así este no conozca nunca a su padre -dice Mendoza-. Buscar embarazarse no debe utilizarse como un instrumento emocional, únicamente para suplir necesidades afectivas"».

«Para el psicólogo y sexólogo Fernando Bohórquez, director de la Clínica Colombiana de Sexualidad, Familia y Pareja, la tendencia a aplazar el proyecto de hijos y familia se da en mujeres que "no han encontrado a la persona perfecta, porque están concentradas en su desarrollo profesional, en la rumba o la vida social, en algunos casos, o en la belleza, en otros"».

«Lo cierto es que "sí hay un cronómetro que, a medida que pasa el tiempo, dificulta el embarazo", asegura el psicólogo; y esto lo sabe Patricia, y los ginecólogos lo sustentan».

«La recomendación de los especialistas es que, si tienen el deseo de tener un hijo, las dificultades se pueden afrontar acercándose a un centro especializado en fertilización».

Al leer el artículo completo recordé un tema que trabajé con jóvenes cuando dirigí el proyecto de Educación Sexual durante 2 años en un colegio de Bogotá, Colombia.

En esa oportunidad, tenía a la mano los siguientes dos artículos de la «Revista Semana»

El primero, se publicó el 17 de Marzo de 2003:
«La metamorfosis: un estudio universitario que se lanzará esta semana muestra que, con divorcios tempranos, niños precoces, hogares monoparentales y otros factores, la familia colombiana ya no es la de antes».

El segundo, se publicó el 30 de Junio de 2003:
«Generación pragmática: Quienes hoy tienen alrededor de 30 años quieren seguridad, son poco idealistas, cambian todo con facilidad y viven más rápido».

Como se dan cuenta, ¡El tema no es tan nuevo como parece!. No sólo es una tendencia sino una realidad ante la cual nadie puede ser neutral. ¿Qué partido tomaremos ante esta realidad?. Sigo insistiedo: “Una cosa son los resultados estadísticos y otra la interpretación de éstos o las explicaciones que se le hagan”. Precisamente sobre éstos podemos dialogar e incluso debatir, cierto?

Les propongo que hablen ustedes primero antes de contarles mi posición al respecto. Espero leer sus comentarios en mi mail personal: carl_res@yahoo.com o en la sección al final del presente artículo haciendo “click” en la palabra comentarios.

Esperaré hasta el próximo sábado 12 de Enero antes de publicarles mi opinión que podrán leer el lunes 21.

miércoles, 9 de enero de 2008

¡Gracias a Dios hay quienes proponen!

En una entrada que hice el año pasado que lleva por título
«¡Ventajas y preocupaciones personales del uso de las nuevas tecnologías por parte de los jóvenes! » hablé ampliamente sobre algunos fenómenos que me inquietan y algunas de mis propuestas al respecto.

Hoy, en el periódico colombiano «El Tiempo» publican un artículo llamado: «Se lanzá el sitio Wikilengua del Español para defender el idioma ».

Personalmente felicito a quienes están haciendo este esfuerzo y también al periódico anteriormente mencionando por divulgar esta información que sería bueno que, en especial los jóvenes, tuvieran en cuenta para no perder la riqueza, elegancia y belleza de nuestro idioma que es motivo de admiración muchas personas de otras nacionalidades

No todo el tiempo deberíamos dedicárselo a Messenger, Facebook, entre otros. ¿Hace cuánto no te metes a una página de noticias o de cultura?.

domingo, 6 de enero de 2008

¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? (Primera parte)

A partir de este momento comenzaré a intentar responder esta pregunta que se plantea actualmente el gobierno colombiano. Cómo psicólogo tengo claro que, por lo regular, un fenómeno no obedece a una única causa sino a un sinnúmero de variables. Por tal razón, periódicamente estarán encontrando algunos fenómenos que, a mi modo de ver, han influido en el fracaso de la «educación sexual» en Colombia.

¿Qué tal si empezamos discutiendo, en primer lugar, estadísticas de los porcentajes de abstinencia?.

Antes de que me lleguen a tildar de «reduccionista absolutista» quiero aclarar que: una cosa son los resultados estadísticos (descripciones de una realidad) y otra, muy diferente, lo que éstos significan y/o las causas de éstos (interpretación). Sobre lo primero no hay discusión, ¡es un hecho! (a no ser que la información sea falsa) pero, en cuanto a los significados e interpretaciones hay diferentes posiciones y posturas. ¡Gracias a Dios por eso!. El «reduccionista absolutista» es aquel que aunque tiene una posición (cosa que está muy bien independientemente de cuál sea ésta) la impone a otros y la plantea como la única válida.

Sin más preámbulos, hablemos de los resultados sobre la abstinencia.

«No hay mujer que no lo de sino hombre que no lo sabe pedir». Aunque este es un absoluto popular o un «mito urbano», valdría la pena revisar qué tan cierto es esto en términos estadísticos. Para esto, por lo menos voy a analizar la situación colombiana apoyado en la investigación que viene adelantando Profamilia desde 1990 sobre la salud sexual y reproductiva en Colombia (aquellos interesados en estas investigaciones pueden consultar la página oficial de Profamilia: www.profamilia.com).

Entre los muchos resultados interesantes reportados en la última investigación del 2005 y que valdría la pena analizar a fondo, se reporta que del año 2000 al 2005 la abstinencia bajó de un 7% a un 5%. En otras palabras, estamos hablando, actualmente, de un 95% de jóvenes que están teniendo relaciones sexuales prematrimoniales y tan sólo un 5% que no. ¿Será que los hombres que están a su alrededor «no lo saben pedir»?, ¿Será más bien que son jóvenes que no han tenido relaciones sexuales por «“falta de oportunidades»? o ¿Será que son jóvenes que han decidido esperar voluntariamente?.

Fíjense bien que una cosa son los resultados y otra muy diferente la interpretación de esos resultados. Los resultados simplemente nos describen hechos pero no nos dicen sobre sus causas. Somos nosotros lo que, a partir de ellos, generamos hipótesis de explicación, buscamos variables asociadas, determinamos factores de riesgo, etc. Valdría la pena no olvidar que DESCRIBIR NO ES EXPLICAR.

En lo que a mi respecta, me preocupa esa cifra de tan sólo un 5% de jóvenes que están en abstinencia (independientemente de las razones o motivos que cada uno de ellos tenga para esta decisión tan admirable). Sin embargo, no es de extrañar que esto esté pasando si tenemos en cuenta que en las campañas que realiza Profamilia habla más de promoción del «sexo seguro» por medio de capacitaciones en métodos de planificación, asesorías a jóvenes en inquietudes, ayuda profesional a parejas con dificultades en su sexualidad, etc. Sin descalificar lo anterior, creo que ¡no es suficiente!. Cuando menciona el tema de la abstinencia la relaciona con concepciones religiosas y no la presenta como una opción válida y efectiva si de contrarrestar los problemas sociales actuales se trata.

¿Por qué estará fallando la «educación sexual en Colombia»? ¿No será que estamos tomando como punto de partida una incorrecta cosmovisión y visión antropológica? Valdría la pena revisar estos postulados pues, aunque soy cristiano, tampoco estoy diciendo que hay que reemplazar una organización estatal como Profamilia por una religiosa. Esa ignorancia, abusos y errores de la edad media no hay que repetirlos. Sin embargo debemos evitar a toda costa caer en el otro extremo: el SECULARISMO (ver glosario al final de esta entrada). Hay que continuar con la sana SECULARIZACIÓN teniendo en cuenta que tanto el estado como la iglesia (no únicamente la católica) tiene sus funciones y responsabilidades por lo cual, valdría la pena que trabajaran en equipo. En dichas conciliaciones se han cometido muchos abusos por ambas partes pero creo que no por eso deba dejar de intentarse de hacer. Lo anterior, no justifica el caer en el extremo del secularismo porque creo que así como la iglesia no lo puede hacer sola, creo que el estado tampoco.

El llamado «hombre mujeriego», «don Juan», «hombre perro», o como se le quiera llamar sabe que la mujer necesita sentirse:

- Amada
- Segura
- Protegida

Eso es, precisamente, lo que él le brinda (en un principio) o le hace creer para así, obtener lo que quiere y, una vez lo obtiene, la mujer dejó de ser interesante y atractiva para él. ¿Qué raro esto, no?. Cuanto me recuerda esto la historia de Amnón y Tamar que se encuentra en 2 Samuel 13:1-22. Aquellos que la lean, se darán cuenta que ¡las cosas no han cambiado mucho entre una situación que sucedió hace más de 2000 años atrás y lo que sucede hoy en día en el 2008!

¿Qué opinan hasta acá?. Por favor, al final de esta publicación aparece en letra pequeña la palabra «comentarios». Con un click sobre ésta, podrán adjuntar sus opiniones, críticas o aportes al respecto. ¡Muchas Gracias!.

Próximamente: ¿En qué falló la «Educación Sexual» en Colombia? (Segunda parte)

«¡Dios me dijo….!»

Entre cristianos es común escuchar la frase «Dios me dijo…». Desafortunadamente no siempre «Dios le dijo algo» a quien afirma decirlo. Aunque creo y estoy convencido de la revelación de Dios en el tiempo actual tanto a hombres especiales como a sus hijos en general, creo que aún yo mismo he sido engañado creyendo cosas que supuestamente «Dios me dijo» cuando en verdad no fue Dios sino mis propios deseos, intenciones o incluso el mismo enemigo del cristiano: Satanás. ¿Satanás? Dirán muchos: «ese concepto ya está mandado a recoger», «¡por favor, estamos en el siglo XXI como para seguir creyendo en esos mitos y figuras de la edad media!». Sin embargo, valdría la pena no desechar lo que alguien sabiamente dijo: «¡la mayor estrategia de Satanás es hacernos creer que no existe!».

No me voy a referir sobre el famoso «Dios me dijo» en este último aspecto (¡sería otro artículo muy interesante pero extenso!). Más bien, quiero hablar del primero mencionado: origen de mis propios deseos, ideas, intenciones o motivaciones. Quiero hablar, por tanto, del aspecto de RESPONSABILIDAD que involucra tal afirmación.

Cuando yo escucho a alguien decir «Dios me dijo…» me asaltan varias preguntas: 1) ¿Realmente fue Dios quien le dijo eso? 2) ¿Cómo sabe él que fue Dios? 3) ¿No será que se está justificando a sí mismo para hacer algo y utilizando a Dios como un escudo para evadir su responsabilidad?.

¡Aún yo siendo un cristiano convencido y comprometido, creo que estas preguntas son válidas y que no sólo las hacen los que no son cristianos sino aún los que lo somos!.

En carne propia he visto como algunos han abusado algunas veces del poder diciendo cosas del tipo: «hay que hacer esto porque Dios me dijo…» , «porque es la voluntad de Dios», «Dios me mostró que…», «Dios me mostró que nos debíamos cuadrar o casar», «Tenemos que terminar esta relación porque es voluntad de Dios aunque yo no quiero hacerlo», etc. Más aún, yo mismo he utilizado frases de este tipo y no me avergüenza decirlo porque creo que ¡el problema no son las afirmaciones como tales sino en qué contexto y con qué intención son utilizadas! Una misma afirmación puede ser cierta en un caso pero falsa en otro.

ANÁLISIS DE TRES EJEMPLOS BIBLICOS

a) El caso de Moisés (A)

Dios mismo mandó a Moisés a decirle al pueblo que él lo había enviado:

«-Yo soy el que soy- respondió Dios a Moisés-. Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: “Yo soy me ha enviado a ustedes” […] Y tú, anda y reúne a los ancianos de Israel, y diles: “El SEÑOR, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: ´Yo he estado pendiente de ustedes. He visto cómo los han maltratado en Egipto. Por eso me propongo sacarlos de su opresión en Egipto y llevarlos al país de los cananeos, hititas, amorreos ferezeos, heveos y jebuseos. ¡Es una tierra donde abundan la leche y la miel!» Éxodo 3:14-17.

Sin embargo, notemos que la duda por parte de otros no sólo era válida sino que era una realidad que ya se vivía así como la vivimos hoy en día:

«Moisés volvió a preguntar: -¿Y qué hago si no me creen ni me hacen caso? ¿Qué hago si me dicen: “El SEÑOR no se te ha aparecido”?» Éxodo 4:1.

Dios mismo en medio de su respuesta reconoce esta duda como válida afirmando:

«-Esto es para que crean que yo el SEÑOR, el Dios de sus padres, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me he aparecido a ti […] –Si con la primera señal milagrosa no te creen ni te hacen caso –dijo el SEÑOR-, tal vez te crean con la segunda», Éxodo 4:5-8.

b) El caso de la iglesia primitiva y actual ante «supuestas revelaciones celestiales»:

«Tengan cuidado de que nadie los engañe —les advirtió Jesús—. Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: "Yo soy el Cristo" , y engañarán a muchos». Mateo 24:4-5

«Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición! ¿Qué busco con esto: ganarme la aprobación humana o la de Dios? ¿Piensan que procuro agradar a los demás? Si yo buscara agradar a otros, no sería siervo de Cristo». Gálatas 1:6-10

Muchos de mis lectores dirán: «En esas épocas era más fácil saber cuándo Dios hablaba que actualmente». No estoy tan seguro de eso. Tenemos todo un compendio de La Palabra de Dios a lo largo de la historia humana: La Biblia. “Aquel que no conoce su pasado está condenado a repetirlo”.

Por esa razón, a continuación les doy mi propuesta para manejar este tema con RESPONSABILIDAD.

c) El caso de Moisés (B):

A modo de introducción a mi postura quiero que lean el siguiente pasaje:

«Moisés se fue de allí y volvió a la casa de Jetro, su suegro. Al llegar le dijo: -debo marcharme. Quiero volver a Egipto, donde están mis hermanos de sangre. Voy a ver si todavía viven» Éxodo 4:18.

Fíjense que interesante: ¡Moisés teniendo la oportunidad y la autoridad para decir «Me voy para Egipto porque Dios me dijo» prefirió asumir la decisión como suya!. Esta es mi clave personal: Aún cuando estemos convencidos de que es Dios mismo quien nos habla o nos motiva a hacer algo, ¡asumamos la responsabilidad de nuestros actos!.

Creo que de esta manera, sin dejar de «hacer la voluntad de Dios» estaremos siendo responsables con las personas que tenemos alrededor.

Cuestionar un «Dios me dijo…» nos hace sentir a veces hasta culpables e incrédulos. Sin embargo, por las razones anteriormente expuestas, estoy convencido de que no sólo es necesario sino un derecho y hasta una obligación. Sobretodo, en aquellos casos en que bajo esta afirmación las vidas de otras personas y sus decisiones terminan implicadas.

¡Que interesante saber que aún antes de Jesús y de la Ley que fue dada posteriormente a este pasaje ya este tema era un tema de actualidad que lo sigue siendo!

¿Qué te dice Dios con todo esto?. Ahí les dejo este ejercicio para resolverlo de forma personal. ¡A propósito! No se vale copiar la respuesta de su vecino. “Cada cual rendirá cuentas de sí mismo ante Dios”.

COMENTARIOS RECIBIDOS:



DANIEL ANDRES DIAZ
No voy a caer en decir que eso no puede ocurrir pero no veo un terreno fértil para aceptar la posibilidad de que Dios hable. No que Dios no pueda hablar; si no puede hacerlo, no es Dios. Pero el hecho de que pueda no significa que lo hace.Tomemos un ejemplo que la mayoría de los cristianos religiosos considerarían válido por bíblico: Dios le dice a Oseas que se case con una prostituta pero a Moisés le había prohibido que los judíos se casaran con ellas. Eso plantea una contradicción si se tiene en cuenta que dentro del cristianismo la palabra de Dios tiene carácter absoluto. Es decir, si les habló a los dos (y, como diría Darwin «what a big if»), a uno de ellos le metió un cuento «chimbo».Ahora, si ni siquiera es posible confiar en los ejemplos bíblicos de Dios habló (y la Biblia es la máxima autoridad en el cristianismo), ¿cómo alguien va a creerle a lo que diga por ahí cualquier «Perico de los Palotes» cuando hace semejante afirmación.

VICTOR HUGO RESTREPO
Juank, el tema que comenzó en esta entrada me ha inquietado mucho y quería compartirle algunos pensamientos y posturas que pueden complementar sus opiniones.

Lo puede encontrar en mi blog: http://victorcosmovision.blogspot.com/

Estaré atento a sus comentarios.

VIC EL HERMANO


YAMILE CORREA
Buen día a todos, Pienso que es totalmente cierto aquello de “Dios me dijo” y cada uno ha sido victima de la intervención de opiniones por otras personas en nuestras vidas cristianas, si bien hay que contar con un guía o apoyo espiritual para crecer o ser orientados, pero en cada situación hay que saber discernir por medio de nuestra relación intima con Dios.

Cada uno debe asumir como lo dice Juan Carlos, nuestras responsabilidades y tomarlo siempre como un “Dios me dijo” con el pretexto de buscar la aprobación de los demás.
Saludos,

KRISTINA DIAZ

La Voz de DIOS

Primero me llama la atención el tema mismo, este no es un tema del que se discuta mucho, aunque creo que a varios nos resulta complicado eso de andar exclamando “Dios me dijo” con tanta comodidad, comodidad que a la verdad resulta en incomodidad para muchos, por lo “pretencioso” que puede sonar para oídos poco adiestrados en esto del lenguaje evangélico. Lo segundo es que dentro del tratamiento del mismo, se mencione el asunto IMPORTANTISIMO de la responsabilidad personal, clave en relación directa con el hecho de que somos seres que deciden constantemente tanto sobre temas trascendentales como sobre banalidades que ocupan nuestra vida, y sin embargo el decir “Dios me dijo” o por el contrario “el Señor no me ha respondido al respecto” o ¿qué hago si Dios no me ha dicho nada? Se convierten en escudos o en muletas, para nuestro andar diario, y en el peor de los casos en un desagradable habito para no asumir el maravilloso regalo de la LIBERTAD personal, libertad que para muchos resulta incomoda por que los “obliga” (estamos obligados a ser libres, en virtud de SU naturaleza creadora) a enfrentar la vida tal como viene. Al respecto comparto y valoro la siguiente clave: Esta es mi clave personal: Aún cuando estemos convencidos de que es Dios mismo quien nos habla o nos motiva a hacer algo, ¡asumamos la responsabilidad de nuestros actos!

Por último reflexionaba sobre uno de los posibles trasfondos que hay sobre este tema, y me preguntaba ¿Qué es lo que lo hace tan molesta en algunas ocasiones esta frase? Y llegue a la conclusión que lo que parece molesto es el contexto en el que se utiliza. ¿A qué me refiero con esto de contexto? Pues al hecho de que si bien es totalmente cierto que DIOS HABLA, y habla actualmente al corazón de cada hombre * lo cierto es que abusamos de SU SANTO nombre y vamos diciendo por ahí que “Dios me dijo” en referencia a temas de los cuales EL nos ha capacitado para que tomemos decisiones solos, temas como el noviazgo que aunque resulta de vital importancia, creo que hemos sobre dimensionado, llegando a compararlo con nuestra preciosa herencia la cual de plano es espiritual y no ¡morenito de 1.70 de altura con hermosos ojos y cabellos negros! Creo que los parámetros estan diseñados y su invitación es a movernos con libertad en este como en cualquier otra cantidad de temas dentro de esos parámetros, en eso consistiría la libertad. Además para eso hemos sido dotados de gusto, de criterio, de emoción, en fin, dotados para decidir. Por ultimo y enfatizando la posición anterior creo que con demasiada frecuencia olvidamos el llamado a no hacer “uso” de su santo Nombre en vano. Por el contrario vamos “usándolo” sin ninguna reverencia. Creo que a veces somos tan informales que parece que olvidáramos que SU NOMBRE es sagrado. Vanalizamos la trascendente expresión “Dios me dijo”, haciéndonos cómplices de cotidianizar lo eterno y eternizar lo cotidiano.

Kristina Díaz.


*Al respecto debería pensarse detenida e inspiradamente sobre el hermoso don de Profecía, don que para muchos dejo de existir en la iglesia actual o que por el contrario ha sido mal utilizado. Pero que es una realidad de Su Espíritu, una realidad que esta disponible para todos sus hijos, pues así como aplica para el pueblo, aplica para cada individuo, aquello de que sin visión o “profecía” no hay dirección. ¡Cuantos hijos andan deambulando por ahí, sin visión personal, sin confirmación de sus dones, sin instrucciones, sin coordenadas, porque sencillamente se nos olvido que ÉL también prometió que nos daría consejo, nos mostraría el camino y velaría por nosotros! A cuantos nos resulto más sencillo cortar de la mano al profeta, quedándonos con una mano –ejemplificación de los dones ministeriales- amputada o mejor aun con dedos súper desarrollados que hacen todo por sí solos.

domingo, 16 de diciembre de 2007

¡Qué contraste!

Qué contraste el pasar de responderle a «Homero J. Simpson» a responderle a la «Monja Guerrillera»!


A continuación les incluyo el comentario que una argentina que acabo de conocer y que se llama a sí misma «Monja Guerrillera» me escribió en respuesta a un comentario que le hice en su blog personal:

«Hola Juan Carlos Te agradezco la visita. Eso de la neurociencia me dio un poco de miedo, jeje. El diseño todavía te lo debo, estoy tratando de saber como es esto del wordpress, me habían prometido más de lo que realmente es, según veo. Me gustaría charlar del tema “fe cristiana y psicología”. Ya que anduve buscando desde hace tiempo alguien cristiano que fuera psicólogo o psiquiatra. Y algunas entrevistas tuve, pero con nadie pude llegar a ninguna charla mayor. El tema que más me interesa: La perspectiva freudiana de que la fe es una patología. He leído al respecto, con mucho interés y con buenas fuentes, pero muy alejada estoy de haber ahondado en el tema. Todavía seguía preguntando si había algún calificado en la profesión de la psicología y las neurociencias, que al mismo tiempo tuviera fe cristiana, para poder mantener un contacto y que me ayudara a quitarme esta específica ignorancia, además de intercambiar pareceres y estudios»

Apreciada “Monja Guerrillera”: Quiero ser honesto contigo y con mis lectores: aún siendo psicólogo tengo que reconocer que NO CONOZCO A PROFUNDIDAD los planteamientos de Sigmund Freud en relación con el tema religioso. Lo anterior no quiere decir que no sepa lo que comúnmente la mayoría de los psicólogos sabemos sobre Freud y la religión porque otros nos lo enseñaron. Creo que estarás de acuerdo conmigo en que no es lo mismo leer al propio autor (ir a la fuente primaria) y formarnos nuestra propia opinión, que leer o escuchar a otros hablar sobre un autor (fuente secundaria e incluso terciarias). Por esa razón vuelvo a afirmar: NO CONOZCO A PROFUNDIDAD los planteamientos de Freud en relación con el tema religioso.

Me parece oportuno decir lo anterior, antes de intentar darte una respuesta o alguna información que te puede servir para seguir estudiando este tema que te inquieta. De paso, te cuento que mi formación universitaria no fue tan extensa en el Psicoanálisis como lo es en la Argentina. En tu país, una gran mayoría hasta cae en el extremo de creer y enseñar que la psicología es psicoanálisis o, peor aún, Freud. La psicología es mucho más que eso. De hecho, hasta los mismos “psicoanalíticos radicales” prefieren que no los llamen psicólogos pues dicen que la psicología y el psicoanálisis son dos cosas totalmente diferentes. Pero bueno, eso es otro tema de discusión.

A continuación, voy a anexar una serie de citas y textos que extraje de diversas conferencias de la UNIDAD EDUCATIVA IBLI-FACTER de Bogotá, Colombia (escritas por el Pastor Arturo Rojas) donde realicé una licenciatura en Teología (8 semestres) y para la cual fui profesor (entre Julio de 2004 hasta Noviembre de 2007). En dichas citas, resaltaré la palabra “Freud” para ayudarte a ti y a mis lectores a explorar la respuesta a tu inquietud. A continuación encontrarán algunas citas extensas porque aprendí del Pastor Darío Silva-Silva que “Un texto fuera de contexto es un pretexto” y, por tanto, no me limitaré a añadir frases sueltas que puedan ser mal interpretadas o no muy bien comprendidas. Posteriormente (al final de la presente entrada) anexaré mi postura personal al respecto.

CITAS Y TEXTOS (Unidad Educativa IBLI-FACTER):

1. Hablando de la necesaria autocrítica en la iglesia:

«“Los que están fuera tienen... un fino olfato para percibir la miseria y culpa de la Iglesia... Lo que hay que decir desde Dios contra la Iglesia se dirá de hecho, con razón o sin ella, contra ella desde el mundo” Karl Barth. El apóstol Pedro dijo que “… es tiempo de que el juicio comience por la familia de Dios” (1 P. 4:17) ) y en efecto, cuando el profeta Ezequiel recibió la visión del juicio de Dios sobre Israel, consignó en su libro la orden divina dada a los verdugos encargados de ejecutarlo para que “comiencen en el templo” (Eze. 9:5-6). En relación con el creyente individual, “… cada uno debe examinarse a sí mismo…”, pues “Si nos examináramos a nosotros mismos, no se nos juzgaría…” (1 Cor. 11:28, 31-32). Dios utilizó en el Antiguo Testamento a naciones paganas e impías como Asiria y Babilonia, entre otras, para ejecutar sus juicios sobre Israel, generando desconcierto aún entre los profetas (Hab. 1:5-6, 13). Y en nuestra historia reciente pensadores hostiles al cristianismo como Nietzsche, Marx y Freud han atacado de forma inclemente a la religión en general, justificados en buena medida por las distorsiones exentas de auto-crítica en las que ha incurrido el judaísmo y el cristianismo a través de los tiempos.[…] Y Freud nos permite identificar las deformaciones neuróticas del cristianismo, especialmente entre el pueblo latinoamericano, dadas las condiciones de evangelización a sangre y fuego que se dieron en nuestro continente. La mayor o menor lucidez que se aprecia en sus críticas hacen que vuelva a cumplirse en la Iglesia lo dicho por Moisés a Israel:“… haré que… sientan envidia de los que no son nación; voy a irritarlos con una nación insensata”» (Tomado de: «Citas de Barth-Apéndice Teología Contemporánea»).

2. Sobre el concepto «Religión»:

« “Otro definido contraste se observa entre quienes consideran a la filosofía como disciplina adversa a la religión o expresión simplemente humanista, y quienes, por otra parte, la exaltan al colocarla por encima de la religión hasta el extremo de clasificar a la teología como una simple rama de la filosofía. Ambas posturas son inequitativas. Quien afirma: no voy a filosofar, ya lo está haciendo. Negar la filosofía no es sino una forma de hacer filosofía. Y, por otra parte, meramente filosofar es inanizarse. El pragmatismo es una buena filosofía si no se vuelve materialismo. Ahora bien: la filosofía terminal del siglo XX ubicó a la religión entre los poderes, al mismo nivel de la política, el deporte y el capital, y Deleuze advirtió que la filosofía se halla al margen de esa clasificación. De análoga manera, bien podría decirse que la teología se expresa fuera e independientemente del poder, que es, en su caso, la religión. Pero, como lo demostró en forma fehaciente Maquiavelo, todo poder tiende a corromperse, y de ello no está exento el religioso. Es allí donde la teología, siendo intangible, puede intervenir con autoridad sobre la religión a través de especulaciones –o profecías- que la lleven a esencializarse y corregir el rumbo. Mejor dicho, retomarlo”. (Pastor Darío Silva-Silva). […][Freud define la religión como un:] “Sistema de fe y de ritos que ayuda a construir una comunidad eclesiástica” […]Las anteriores definiciones manifiestan la complejidad del fenómeno religioso que permite ser descrito en sus aspectos individuales (Hegel, Schleiermacher, Freud, Tillich y Zubiri) y en sus implicaciones sociales (Comte, Durkheim, Jung); por las causas que lo originan (Kant, Hegel) y por los efectos que produce (Schleiermacher, Marx, Freud y Zubiri); por las facultades que compromete (Kant, Schleiermacher, Freud y Jung) y por su propia naturaleza o esencia (Tillich, Zubiri, Aquino). Además, cada uno de los personajes mencionados definen la religión en términos muy propios de sus sistemas de pensamiento. Kant lo hace en términos éticos, Hegel en términos idealistas, Schleiermacher en el campo del sentimiento, Durkheim en el de la sociología, Comte la describe desde un enfoque positivista, Marx es materialista, Freud y Jung recurren a la sicología, Tillich a la ontología, Zubiri a la existencia y Aquino a la experiencia natural. .» (Tomado de: «Conferencias de Filosofía de la religión»).

3. Sobre las «Causas por las cuales el hombre es religioso»:

«El profesor Luis López de Mesa... dijo que, en el siglo XX, toda la actividad humana giraba alrededor de cuatro judíos: Karl Marx, Albert Einstein, Sigmund Freud y... Jesús de Nazaret. Socialismo, relatividad, psicoanálisis, cristianismo”. Pastor Darío Silva-Silva La anterior sentencia cobra especial actualidad cuando se abordan las causas por las cuales el hombre es religioso. En efecto, las explicaciones para el hecho religioso provistas por Marx, Freud y los filósofos cristianos de la religión, una vez que se han ponderado adecuadamente, siguen conservando hoy por hoy su relevancia, y aún Einstein con su teoría de la relatividad en el campo de la física no ha podido evitar ser reinterpretado en el campo religioso con el relativismo ético característico de nuestros tiempos. Hay que comenzar diciendo entonces que desde las perspectivas de Marx, Freud y el cristianismo; la religión es respectivamente un problema social, psicológico o metafísico. Pero habría que agregar que para los dos primeros la religión es un “problema” en todo el sentido de la palabra. Es decir que no es simplemente un “asunto” que se plantea en el campo social o psicológico; sino que es una verdadera patología social o psicológica de la humanidad y del hombre como tal» (Tomado de: «Conferencias de Filosofía de la religión»).

4. Sobre la postura de Freud en contraste con la de Marx:

«En cuanto a Freud, él está de acuerdo con Marx en que la religión es una enfermedad que hay que superar; pero prefiere relacionarla con conflictos de la vida psíquica. Freud la refiere en últimas al complejo de Edipo, extractado de la genial narración del mismo hecha por el griego Sófocles, considerándolo como un mito que sin embargo expresa una realidad del hombre. Y es que Freud cree que todo mito es expresión fantástica de una verdad. Por lo tanto, si la tragedia conmovió profundamente a los griegos y aún hoy no podemos leerla indiferentemente se debe a que ésta es símbolo de un conflicto que se desarrolla inexorablemente al interior del hombre en los primeros años de su vida. “Si el destino de Edipo nos conmueve es porque habría podido ser el nuestro y porque el oráculo ha suspendido igual maldición sobre nuestras cabezas antes que naciéramos. Quizás nos estaba reservado a todos dirigir hacia nuestra madre nuestro primer impulso sexual y hacia nuestro padre el primer sentimiento de odio y el primer deseo destructor”. El complejo de Edipo consiste, pues, en que en los primeros años de la infancia, entre los dos y los cinco, se constituye una síntesis de las tendencias sexuales que tiene como objeto libidinoso al padre del sexo contrario. El niño ama incestuosamente a la madre y siente hostilidad hacia el padre en quien ve un rival. Lo contrario sucede con la niña que ama preferentemente al padre y rechaza por celos a la madre. Dicho complejo se resuelve normalmente en la adolescencia al caer en cuenta que dicho amor es imposible y al orientar debidamente la líbido. Sin embargo, el neurótico permanece de por vida envuelto en el complejo. En el ámbito de la religión, Freud relaciona el complejo de Edipo con el totemismo, entendido como la forma más elemental y primaria de religión, en su intención de encontrar un origen psicológico para la misma. En este orden de ideas el animal-totem es símbolo del padre a quien se ama y se teme simultáneamente. Y las dos prescripciones capitales del totemismo, a saber: no matar al animal-totem, símbolo del patriarca del clan; y no unirse con mujeres de la misma comunidad totémica hacen sospechar que el orden estatal, la moral, el derecho y la religión habían surgido conjuntamente en la época primordial de la humanidad como reacción al complejo de Edipo. Y éste debe ser incluso el resultado de un crimen análogo al descrito por el mito, sucedido en los albores de la humanidad y del cual el hombre guarda una memoria histórica en su subconsciente. Y una vez se abandona la sustitución del padre por el animal totémico, el padre primitivo, temido, odiado, adorado y envidiado se convirtió en el prototipo de la divinidad. El complejo de Edipo se cumple, pues, no sólo en el fuero individual, sino también en la esfera de la cultura. La religión es entonces para Freud una neurosis infantil de tipo obsesivo que ha quedado fijada en la humanidad adulta a causa de una insolución del complejo de Edipo. La nostalgia de un padre y la necesidad de protección contra las consecuencias de la impotencia humana son una misma cosa. La religión, en el fondo, es una solución ilusoria al complejo de impotencia, debilidad e indefensión que experimenta el hombre frente a unos poderes superiores representados en la “imago patris”. Pero finalmente, “la humanidad habrá de dominar esta fase neurótica, del mismo modo que muchos niños dominan neurosis semejantes en el curso de su crecimiento”. La religión es, pues, una ilusión sin futuro. Pasando ahora a la valoración de la teoría freudiana sobre la religión, hay que observar primero, que todo lo humano es ambivalente. Hasta los más bellos símbolos, como el de la paternidad, están cargados para muchos de experiencias negativas y resultan inadecuados para hablar de Dios. A pesar de que, análogamente y por sublimación, atribuyamos la paternidad a Dios; no todos tenemos la misma experiencia del padre. En un variado número de casos, el padre, como símbolo del origen último y fundamento de nuestra existencia, resulta inadecuado y perjudicial. Pero también en otros tantos, el hijo ama espontáneamente a su padre, no tanto porque lo necesite, sino porque descubre en él la figura del amor y sólo entonces tiene pleno y positivo sentido afirmar que el origen último y fundamental de nuestra existencia, es decir Dios, es padre y es amor. De hecho, como lo revela Paul Johnson: “Ni Marx ni Freud aplicaban sus teorías al hogar y a la familia. Freud era hijo mayor de una madre enérgica, y los dos dominaban a las cinco hermanas menores. A su tiempo la esposa representó también un papel subordinado... Tampoco aplicaba sus ideas a sus hijos. Los envió al médico de la familia, con el fin de que éste les explicase los hechos reales de la vida”. Otra notoria deficiencia que limita el alcance de las conclusiones psicoanalíticas de Freud en relación con la religión, es que estas últimas fueron extraídas de observaciones clínicas sobre personas enfermas. Es decir que la muestra sobre la cual basa sus observaciones no es representativa. En consecuencia, al calificar a la religión como una neurosis obsesiva de la humanidad, Freud proyectó arbitrariamente las conclusiones derivadas de un grupo de pacientes neuróticos, sobre todo el resto del género humano no neurótico. Una vez más se refleja aquí el sesgo subjetivo del cual no puede apartarse por completo la ciencia. Precisamente, ubicada dentro de esta última se encuentra la estadística que, al mismo tiempo que trata de reducir sistemáticamente este sesgo a su más mínima expresión en la aplicación de las conclusiones del método científico a toda situación real; de cualquier modo lo reconoce cuantitativamente con sus mediciones de las “desviaciones” propias de este método cuando se le quiere conferir una validez universal a sus conclusiones. Sin embargo y al igual que lo sucedido con Marx, el psicoanálisis freudiano sirve para hacerle ver al hombre las deformaciones neuróticas de la religión. Esta utilidad es particularmente provechosa en la religiosidad del pueblo latinoamericano, dadas las condiciones de evangelización, previa conquista y dominación a sangre y fuego que se dieron en nuestro continente. Cabe aquí preguntarse si los pueblos sometidos no habrán conservado en el fondo de sí mismos, inconscientemente, ciertos rasgos neuróticos pese a haber aceptado la religión de los vencedores. No es aventurado, entonces, establecer cierta analogía entre la religión del padre, tal como la describe Freud, y la religión del conquistador que se impone a los conquistados como parte esencial de un mundo cultural que les es extraño. Aún el cristianismo, introducido en estas condiciones, puede degenerar en obsesión neurótica de culpa por el rechazo de la religión que violentamente se les ofrece y que por fuerza aceptan, y también en opresión y miedo una vez aceptada. La conclusiones de Freud pueden, entonces, tener valor para ilustrar nuestro modo de ser religioso post-colonial. Podemos llevar a cabo el ejercicio de reemplazar nuestra particular condición latinoamericana en el lugar que le corresponda dentro del siguiente texto de Freud, para constatar más claramente lo afirmado: “No puede haberse ocultado a nadie que postulamos la existencia de un alma colectiva en la que se desarrollan los mismos sucesos que en el alma individual. Admitimos que la conciencia de culpabilidad emanada de un acto determinado ha persistido a través de los milenios enteros (durante cuatro siglos de colonialismo, en nuestro caso), conservando toda su eficacia en las generaciones que nada podían saber ya de dicho acto (rebelión contra el conquistador), y reconocemos que un proceso afectivo que pudo nacer en una generación de hijos maltratados por su padre, ha subsistido en nuevas generaciones sustraídas a dicho mal trato por la supresión del padre tiránico (independencia colonial)”. Esto explica, en terminología de Jung quien por cierto fue discípulo de Freud, el bien llamado “inconsciente colectivo católico romano” de los latinoamericanos. Pero lo cierto es que más allá de lo dicho hasta ahora al examinar a Marx y a Freud en punto a religión; desde el horizonte filosófico del cristianismo ésta última obedece a una necesidad meta-psíquica y meta-social del hombre, es decir que es un asunto metafísico del animal humano. Coincidimos y estamos de acuerdo entonces con la fundamentación básica que de la religión hace Ludwig Feuerbach en el sentido de que el hombre es esencialmente, y no coyunturalmente, religioso. La pregunta en este punto es ¿en qué consiste esta característica esencial del animal humano?, ¿cuál es la raíz última de su religiosidad? Feuerbach dice que es el hecho de poseer una “conciencia... esencialmente universal, una naturaleza infinita” en contraposición con la conciencia limitada de los animales no humanos. […] El hombre, a diferencia del resto de los animales, sobrepasa todos los horizontes inmediatos del entorno y del medio, que enclaustran o encierran al simple animal, para abrirse intencionalmente al horizonte de la totalidad de lo real que llamamos mundo, entendido este último como “la totalidad de las cosas en cuanto reales” en el marco de significados propuesto por Xavier Zubiri. Siguiendo con su línea de pensamiento, la diferencia entre el hombre y el animal es que éste reacciona o responde a los estímulos, mientras que aquel lo hace ante las realidades. Es “animal de realidades” como consecuencia obvia de su conciencia y deseo intencionalmente infinitos.[…]Otra manera en que esta condición humana única y especial se manifiesta es en el hecho de que el hombres es el único animal que pregunta. […] Lo extraordinario no es aquello que se pregunta sino el mismo hecho de que se pregunte, puesto que la pregunta ya contiene de manera implícita la respuesta. Alguien podría objetar lo anterior diciendo que si preguntamos es, precisamente, porque no sabemos. Pero igualmente se podría contrargumentar diciendo que, de cualquier modo, sabemos lo que estamos preguntando. Es decir que nos sabemos ignorantes en el asunto que estamos indagando. Tenemos conciencia de que no sabemos. Si no supiéramos o tuviéramos conciencia de esto último, entonces no preguntaríamos. Ya Sócrates había planteado esto mismo cuando pronunció su famosa sentencia “Sólo sé que nada sé”. Y posteriormente Nicolás de Cusa acuñó su conocida expresión “docta ignorancia” para indicar con ella que todo hombre es “docto” en la “ignorancia” que le es propia. Es decir que sabe cuales son las cosas que ignora. Ese saber, con todo e ignorar, es previo a la pregunta y es el que le da una orientación determinada a la forma en que aquella es formulada. En el caso concreto de la religión, que es el que nos interesa, si el hombre hace preguntas religiosas es porque tiene una previa experiencia religiosa. Luego el meollo del asunto está en determinar en qué consiste esta experiencia previa. Para Xavier Zubiri la respuesta está en la naturaleza “religada” del hombre y para Paul Tillich en la “dimensión de profundidad” del mismo. Zubiri explica que aquello que “religa” al hombre es también lo mismo que le confiere su carácter de “persona”.» (Tomado de: «Conferencias de Filosofía de la religión»).

5. Kant, Tomás de Aquino, Hegel y Freud

«En resumen, para Kant la religión es una orientación puramente ética de la vida del hombre hacia Dios y por añadidura, sin pretenderlo expresamente, conlleva a un estado de felicidad suprema de la cual sale garante Dios, fundamento último de la naturaleza y del orden moral. “Por eso no es propiamente la moral la doctrina de cómo nos hacemos felices, sino de cómo debemos llegar a ser dignos de la felicidad”. Pero el planteamiento de Kant, sin ser equivocado, si es incompleto y deja la errónea impresión de que es posible sentirse religioso por el simple hecho de ser honestos en el trabajo, en la vida familiar, en las relaciones sociales y en el cumplimiento de los deberes cívicos. Tomás de Aquino complementa el enfoque ético Kantiano en el marco de su Suma teológica en la que encontramos una circularidad por la cual Dios es principio y fin de todas las cosas. Es decir que todas las cosas salen de Dios y regresan a él. Sin embargo, es necesario puntualizar que no se trata aquí de un proceso mecánico y necesario, sino en todo momento libre. Dicho de otro modo, Dios crea por un acto libre, voluntario y soberano y no por “emanación”, como si la creación fuera algo inevitable, inherente e intrínseco a su divinidad. Y tampoco puede confundirse la circularidad tomista de la creación con el círculo dialéctico de Hegel de tesis, antítesis y síntesis puesto que en éste último hay una concepción panteista de la realidad mientras que en el esquema tomista de la creación, Dios y el mundo no son una y misma cosa. Pues bien, dentro de este círculo global de la creación, Tomás de Aquino hace una interpretación muy aguda de la palabra religión haciéndola derivar de “religatio”. Así como la creación es un acto libre de Dios, la “religación” implica libertad en el hombre, a diferencia de la “ligación” en la cual la libertad se pierde o no existe. El hombre fue creado libre y por lo tanto no puede estar o permanecer ligado a su Creador sino que posee la libertad para encaminarse hacia otras cosas. Pero en el ejercicio de su libertad el hombre también procura “religarse” o ligarse de nuevo con Aquel con quien primeramente había estado unido y después distanciado. Tenemos, entonces, que en el esquema tomista las cosas creadas existen en un primer momento en Dios, unidas o ligadas a la mente y al corazón del artífice. Es lo que llama Tomás de Aquino el primigenio ligamen o “ligatio”. En un segundo momento, por la creación, la creatura empieza a existir separadamente, a cierta distancia de Dios porque, en efecto, Dios y el mundo no son lo mismo, como afirman los panteístas. Y finalmente, en un tercer momento, las creaturas deben volver a Dios y de nuevo ligarse a él como a su fin último. Tomás de Aquino marca así perfectamente los tres momentos de la dialéctica de la creación : la ligatio, la separatio y finalmente la religatio. Se justifica entonces la definición tomista de religión como “orientación del hombre hacia Dios”. En la creatura racional, el hombre, la religación se cumple pues mediante el movimiento de éste hacia Dios. La libertad del hombre tiene lugar aquí en el grado de conciencia y en el carácter voluntario con el que emprende este movimiento orientado hacia Dios, al margen de si la orientación se da en la dirección correcta o no. En otras palabras, el esencial religioso aludido con el término “religación” no se ve cuestionado por una defectuosa o equivocada conceptualización de Dios, puesto que cualquiera que sea la dirección emprendida por el hombre, el hecho es que su movimiento en esa dirección demuestra que está esencialmente orientado a algo más allá de sí mismo con lo que pretende religarse. Para el cristiano ese “algo” sería Jesucristo, para el judío Yahveh, para los musulmanes Alá, para Feuerbach la humanidad como un todo, para los marxistas el estado comunista, para Freud la profundidad de la psíquis humana y para Nietzche y Sartre el intento por desligarse de la nada. Pero el hecho es que todos ellos, a pesar de negar y atacar en muchos casos la conceptualización cristiana de Dios y en particular algunas distorsiones del mismo que han tenido lugar al interior del cristianismo; muestran sin embargo conductas igualmente religiosas en la persecución y logro de sus ideales» (Tomado de: «Conferencias de Filosofía de la religión»).

6. Sobre el hecho de que el hombre es religioso por naturaleza y su manifestación en la idolatría:

«Mircea Eliade, cuando afirma que: “El hombre profano, lo quiera o no, conserva aún huellas del comportamiento del hombre religioso... La mayoría de los hombres ‘sin-religión’ se siguen comportando religiosamente, sin saberlo”. No podemos entonces elegir si adoramos o no lo hacemos, sino que nuestra disyuntiva sigue siendo la misma que Elías le planteó en su momento al pueblo de Israel. Es decir, a quién o a qué vamos a adorar, pues no podemos sustraernos a este impulso vital, ya sea que seamos o no conscientes de él. Y las opciones siguen siendo sólo dos: adoramos al Dios verdadero o adoramos a los ídolos o dioses falsos (1 R. 18:21). Adicionalmente, a pesar de la tecnología y los avances científicos, hay otros mitos que han cobrado fuerza y pasan por verdades, convirtiéndose en nuevos ídolos a los que muchos siguen consagrando sus vidas. Me refiero a los que el pastor y pensador Antonio Cruz llama “mitos sociales”. Mitos que se salen arbitrariamente del ámbito de lo religioso, que es el único en el cual pueden tener aún cierta validez si se usan como lo ha hecho, por ejemplo, el pastor Darío, para identificar e ilustrar a los ídolos de hoy. Estos mitos sociales que deben ser desenmascarados por la Iglesia son ideas en boga tales como la Maquiavélica creencia en que el fin justifica los medios, o que la razón humana es el último tribunal de apelación, según lo sostenía Descartes; o que el gobierno tiene poder absoluto sobre el pueblo, como lo pretendía Hobbes; o que la propiedad privada es tan sagrada como la vida humana, según pensaba Locke; o que el hombre nace puro y la sociedad lo corrompe, al decir de Rousseau; o que la guerra es necesaria para progresar, como lo defendía Hegel; o que las personas modernas ya no necesitan a Dios, como lo promulgaba Comte; o que hemos evolucionado del mono, como lo declaró Darwin; o que los pobres materiales son quienes heredaran la tierra, como lo afirmaba Marx; o que, finalmente, la religión es consecuencia de sentimientos de culpabilidad, como lo presumía Freud. Cobran, pues, renovada y universal actualidad las palabras de Juan: “Queridos hijos, apártense de los ídolos” (1 Jn. 5.21) » (Tomado de «El Eterno Presente-Comentarios»)

7. Sobre la necesidad y valor de la religión:

«O apuesta por Dios o lo hace contra él. Esa es la disyuntiva a la que nos vemos abocados todos, planteada y reiterada de diferentes formas a través de las Escrituras (Dt. 11:26-28; Jos. 24:14-16; 1 R. 18:21; Mt. 12:30). Y es debido a ello que es pertinente calcular el riesgo que conllevan ambas apuestas: por Cristo o contra Cristo. El genial Blaise Pascal, el primero en definir la fe en Dios como una apuesta, lo hizo de este modo y como resultado de ello lo apostó todo a Cristo, concluyendo que, a pesar del grado de incertidumbre presente en ambas opciones, creyendo en Dios, en todo caso, nada se pierde, pero se puede ganar todo. Y aunque es solo la experiencia y vivencia posterior del creyente la que respalda lo acertado de la apuesta por Cristo, la ciencia de hoy también está confirmándola, como lo informa Patrick Glynn: “... las investigaciones modernas en psicología dejan claro que la vida sin límites morales no vale la pena ser vivida. La gran ironía es esta: aún si sus creencias eran ilusiones probadas, las personas con fe religiosa llevaban vidas más felices y saludables, tal como lo demuestran numerosos estudios”. Es decir que, finalmente, la creencia en Dios y la conducta que la acompaña no son, como lo dijo Freud, una neurosis colectiva de la humanidad que había que dejar atrás, sino por el contrario, una evidente manifestación de salud, inclinando la balanza aún más a favor de la apuesta por Cristo. Después de todo el panorama sin Cristo es desesperanzador, como lo señaló Pedro al reiterar su apuesta por Cristo así: “Señor… ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído…” Juan 6:68 NVI» (Tomado de «El Eterno Presente-Comentarios»)

MIS COMENTARIOS PERSONALES:

En cuanto a mis comentarios personales, seré muy concreto pero no por eso símple. Debido a mi viaje de vacaciones y mis ocupaciones laborales presentes estaré, Dios mediante, completando esta sección durante este mes de febrero. Gracias por su comprensión y espera..


Última actualización de esta entrada: Febrero 3 de 2008, 6:31 a.m.